El secretario del Ejército de EE. UU., Dan Driscoll, se espera que dimita a finales de año, según un informe que cita a personas familiarizadas con el asunto. La renuncia pondría fin a un mandato marcado por una estrecha colaboración con el ex jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, quien fue destituido de su cargo en abril sin explicar los motivos por parte del secretario de Defensa, Pete Hegseth.
La salida de Driscoll dejaría al ejército sin un líder confirmado por el Senado en un momento en que el servicio está haciendo el cambio de liderazgo y priorizando sus objetivos estratégicos. El general Christopher LaNeve, que anteriormente era el asesor militar principal de Hegseth, ha estado desempeñando el puesto de jefe del estado mayor interino del ejército desde que se dio de baja George.
La tensión que se ha denunciado entre Driscoll y Hegseth pone de relieve los cambios más amplios que se han producido dentro de la estructura de liderazgo del Pentágono. Driscoll y George habían defendido conjuntamente la adopción acelerada de nuevas tecnologías, posicionando la modernización como fundamental para la guerra futura. Su asociación duró 18 meses antes de la remoción de George.
Driscoll y su familia dejaron la residencia gubernamental en la Base Combinada Myer-Henderson Hall este verano, lo que sugiere aún más el final de su mandato. El vacío de liderazgo del Ejército coincide con la ausencia de un reemplazante nominado para el cargo de jefe de personal, lo que dejaría al servicio en una fase de liderazgo interino.












