El tribunal Supremo de Estados Unidos acordó el lunes una suspensión de emergencia para que la administración de Trump aplique nuevas restricciones al voto por correspondencia antes de las elecciones parlamentarias de noviembre, superando temporalmente la decisión de un tribunal inferior.
La decisión permite al Departamento de Seguridad Nacional proceder con una orden emitida en marzo que exige al Servicio Postal de Estados Unidos entregar los ballots solo a los votantes que figuran en las listas de votantes aprobadas por los estados. Esta política, que había sido bloqueada por un juez federal en Boston en junio, fue impugnada por una coalición de 23 estados predominantemente gobernados por demócratas y por Washington, D.C.
La intervención del Tribunal Supremo permite a la administración aplicar las restricciones mientras se preserva el derecho de los estados a presentar nuevos reclamos legales en los próximos meses, a medida que se aproximan las elecciones intermedias. Los críticos sostienen que esta norma podría desasistir al voto al alterar los procedimientos electorales cerca del momento de la votación.
Las restricciones en el voto por correo forman parte de un esfuerzo más amplio de la administración de Trump para rediseñar el sistema electoral de los Estados Unidos. Esta medida responde a las afirmaciones infundadas del expresidente de que hubo fraude masivo en las elecciones presidenciales de 2020, que perdió ante el demócrata Joe Biden.
Según la Constitución de Estados Unidos, los estados conservan la autoridad para establecer las reglas de elegibilidad de los votantes, un punto central del litigio legal. La decisión de la Corte Suprema no resuelve los méritos subyacentes del caso, pero proporciona alivamiento temporal a la administración.













