Las ventas de nuevas viviendas en EE. UU. disminuyeron a 607.000 unidades en julio, un 10,5 % menos que los 678.000 unidades revisadas del mes anterior y por debajo de las expectativas del mercado de 620.000, según datos publicados el martes.
El decrecimiento refleja las presiones continuas en el sector de la vivienda, con un aumento de las tasas de hipotecas y los elevados costes de construcción que disminuyen la demanda de compradores. El dato de julio marca un retroceso continuo desde el máximo alcanzado tras la pandemia, lo que subraya los desafíos de la asequibilidad y las restricciones en la oferta.
Los analistas señalaron que la lectura más débil de lo esperado podría tener repercusiones en la actividad económica en general, particularmente en el gasto de los consumidores vinculado a la vivienda y la construcción. Los datos se producen después de un período de costes de endeudamiento elevados, que han frenado el impulso del mercado inmobiliario, a pesar de la persistente demanda en algunos segmentos.
El informe se produce antes de la publicación de otros indicadores relacionados con la vivienda, incluidos las ventas de viviendas existentes, que se esperan que proporcionen nuevas perspectivas sobre la trayectoria del sector. Los operadores y los responsables políticos vigilarán los datos en busca de señales sobre la trayectoria de la política de la Reserva Federal, ya que la actividad inmobiliaria sigue siendo sensible a los movimientos de las tasas de interés.













