Un juez federal de Alaska ha descartado una demanda presentada por grupos medioambientales que desafiaban la orden ejecutiva de 2025 del presidente Donald Trump, que anuló las protecciones para la exploración petrolera offshore en zonas costeras previamente restringidas.
La jueza Sharon L. Gleason del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Alaska dictaminó que el caso promovido por el Northern Alaska Environmental Center y Earthjustice era prematuro, señalando que no están programadas actividades de perforación en las aguas federales retiradas a la exploración por administraciones anteriores. La decisión no abordó la pregunta jurídica central de si un presidente en funciones tiene la autoridad para revocar las prohibiciones de las administraciones anteriores al desarrollo de petróleo y gas en alta mar.
La demanda, presentada a principios de 2026, buscaba bloquear la orden de Trump que reinstituye los derechos de perforación a lo largo de partes de la costa estadounidense. Earthjustice, que representa a los demandantes, declaró estar decepcionado por la sentencia, pero se comprometió a seguir luchando por el asunto si se vuelve inminente la actividad en alta mar. La organización argumentó que la directiva de Trump para abrir las áreas protegidas al arrendamiento petrolero era ilegal y se comprometió a continuar con el reto legal.
La sentencia preserva el status quo por el momento, ya que las restricciones del gobierno de Biden en relación con el desarrollo offshore, que se describen como principalmente simbólicas, siguen vigentes en la mayoría de las regiones costeras donde no se llevan a cabo actividades de perforación. La decisión deja abierta la posibilidad de nuevos litigios si las aguas federales se abren posteriormente para operaciones de perforación.












