Los precios del petróleo cayeron casi un 5% el martes, ya que los mercados absorbían nuevas sanciones estadounidenses dirigidas a 60 entidades e individuos vinculados con Irán, mientras que los inversores recogían beneficios después de semanas de ganancias. Los futuros del crudo Brent para la entrega de noviembre bajaron un 5% hasta establecerse en 86,06 dólares el barril, mientras que los futuros del crudo West Texas Intermediate para la entrega de octubre bajaron un 4,6% hasta 81,07 dólares el barril.
Las caídas ampliaron las pérdidas de la sesión anterior, cuando ambos índices cerraron con un descenso superior al 2%. El crudo WTI cotizaba cerca de un mínimo de una semana, reflejando una toma de beneficios tras una fuerte repentina. La última caída se produjo tras un informe de RIA Novosti de Rusia, que citaba fuentes militares pakistaníes e iraníes, según las cuales Estados Unidos e Irán habían llegado a un acuerdo de alto el fuego. Este informe contribuyó al desplome de valores a última hora en Wall Street.
La administración de Trump anunció las nuevas sanciones el lunes, advirtiendo que cualquier estado que mantuviera relaciones comerciales con Irán corría el riesgo de penas. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, describió estas medidas como parte de una campaña "sin precedentes" para aislar a Irán de la economía global, y señaló que los líderes de Teherán estaban "en estado de pánico" como respuesta. Sin embargo, los analistas de ING y ANZ señalan que los operadores consideran que este anuncio es muy simbólico, ya que no hay una fecha inmediata para la aplicación ni acciones específicas detalladas.
Los analistas de ING consideraron que el mercado trató el esfuerzo de Estados Unidos por presionar a los socios para reducir el comercio con Irán como "marginal en lugar de mover al mercado". Los analistas de ANZ compartieron este sentimiento, citando la falta de detalles concretos como una de las principales razones de la reacción tímida del mercado. Las sanciones selectivas no incluyeron a ninguna entidad de China, el mayor comprador de energía iraní, generando interrogantes sobre si Washington arriesgaría tensiones con Pekín por sanciones secundarias.
A principios de este mes, Irán y Omán discutieron la posibilidad de reanudar la navegación segura por el Estrecho de Ormuz, una ruta de tránsito petrolero crucial. Este estrecho ha sido un punto crítico en las últimas semanas, ya que Irán ha amenazado con interrumpir los flujos de petróleo en respuesta a la agresión estadounidense percibida. El memorando de entendimiento anterior, firmado en junio para poner fin a las hostilidades, se derrumbó después de los ataques contra petroleros en el estrecho.
El ministro de Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, dijo que Islamabad y Teherán habían logrado «avances significativos» en las conversaciones sobre un posible acuerdo interino de alto el fuego con Estados Unidos, describiendo la reunión como «muy positiva». Los comentarios sugerían esfuerzos diplomáticos en marcha para reducir las tensiones en la región, aunque su impacto directo en los mercados del petróleo siguió siendo limitado.












