La Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU. autorizó una transición anticipada al gasolina de grado invernal, con efectos a partir del 1 de septiembre, para reducir los costes del combustible y aliviar las restricciones de suministro asociadas a conflictos regionales.
La decisión permite a los refineros y distribuidores vender gasolina mezclada con un 10 % de etanol, una formulación que quema menos limpiamente que las mezclas de verano, pero que cuesta menos producir. La EPA señaló que la medida aumentará la oferta de gasolina nacional en cientos de miles de barriles diarios al dejar de establecer requisitos de baja volatilidad que solían obligar a utilizar ingredientes de mezcla más costosos durante la temporada picante de ozono.
Los precios promedio de la gasolina en Estados Unidos se mantienen por encima de los 4 dólares el galón desde mediados de julio, según la Asociación Americana de Automovilistas, aproximadamente 1 dólar más por galón que al inicio del conflicto con Irán. El Departamento de Energía prevé precios elevados durante el cierre del año, citando el stalemate inconcluso con Irán y las continuas restricciones en las vías de navegación del Estrecho de Ormuz.
El cambio de política se produce después de las medidas adicionales adoptadas por la administración para reducir los gastos con combustible, como permitir que los buques con bandera extranjera transporten petróleo entre los puertos de los Estados Unidos y ampliar las ventas de gasolina E15 durante el verano, que contiene hasta un 15% de etanol. El director de la EPA, Lee Zeldin, indicó que esta decisión está alineada con los esfuerzos para garantizar un suministro de energía asequible a las familias estadounidenses.













