Las acciones de Target Corp cayeron un 3,9% al inicio de las operaciones el martes, después de que la empresa minorista presentara sus ganancias del segundo trimestre, que incluían un reembolso de aranceles único, mientras que una controversia relacionada con vestimentas de Halloween afectó el ánimo de los inversores.
El S&P 500 subía un 0,2 % mientras que las acciones más amplias mostraban ganancias moderadas. El precio de las acciones de Target había llegado a un máximo de los últimos 52 semanas de 166,75 dólares en el momento del arranque, antes de revertir el curso. El objetivo de precio de consenso de la compañía en Wall Street se mantiene en alrededor de 162 dólares, por debajo de los niveles de negociación recientes.
Target informó de ganancias ajustadas por acción de 4,11 dólares para el trimestre finalizado el 19 de agosto, más del doble que el año anterior. Sin embargo, los resultados incluían un reembolso de arancel previo a impuestos de 994 millones de dólares, lo que equivale a 1,65 dólares por acción. Excluyendo este beneficio excepcional, las ganancias subyacentes fueron mucho más modestas, según los analistas.
El director ejecutivo, Michael Fiddelke, tomó un tono de precaución, afirmando que la compañía todavía tenía "mucho trabajo por hacer" en cuanto a sus esfuerzos de recuperación. Estos comentarios moderaron el entusiasmo de los inversores, a pesar de que las ganancias oficiales fueron mejores de lo esperado.
La decadencia de las existencias vino después de una polémica durante el fin de semana, en la que Target retiró un disfraz de payaso de Halloween para niños de su línea Hyde y EEK Boutique, después de la reacción en redes sociales ante las acusaciones de que el diseño hacía referencia a imágenes racistas de caras negras (blackface). Esta decisión renovó el escrutinio de las políticas de diversidad, equidad e inclusión de la empresa, en un momento en el que el sector está preocupado por otros motivos.
La ansiedad en el sector minorista continuó elevada después de que las acciones de Walmart descendieron un 1% la semana anterior, tras un aumento de las ventas comparables del 2,6%, inferior a lo esperado, frente a las previsiones del 3,5%. Este resultado ambiguo subraya los desafíos en el gasto discrecional de los consumidores y las presiones competitivas en el sector minorista.












