El Swiss Market Index (SMI) dio la vuelta el viernes por la tarde y subió un 0,15% después de una jornada completa de pérdidas, ya que los aumentos de Holcim, Kühne+Nagel y ABB compensaron las caídas de Roche y Novartis.
El repunte tardío del SMI vino después de una sesión en la que 20 de sus componentes mostraron un casi empate entre valores al alza y a la baja. Roche y Novartis, dos de los componentes más grandes del índice, redujeron sus pérdidas a un 0,7% y un 0,6%, respectivamente, lo que contribuyó a la modesta recuperación del índice.
La perspectiva general del mercado sigue ensombrecida por los elevados rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y el precio del petróleo crudo, que se mantiene por encima de 90 dólares el barril. Aunque el Brent, aunque ligeramente menor que su pico intradiario, se mantuvo cerca de los 93 dólares el barril, apoyado por los persistentes riesgos geopolíticos en el Medio Oriente y las señales de aumento de la presión económica sobre Irán. La reciente promesa del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de intensificar las sanciones económicas ha aumentado las preocupaciones en el lado de la oferta.
Entre las empresas individuales, Holcim subió un 1,2% tras acordar la adquisición de la alemana Fermacell por 840 millones de euros, un trato considerado favorable por los participantes del mercado. Kühne+Nagel ganó un 2,2% y ABB subió un 1,5%, mientras que Richemont aumentó un 1% tras la noticia de un acuerdo ampliado de libre comercio entre Suiza y China. Swatch también aumentó un 1,2%, reflejando el interés tentativo de los inversores en las empresas exportadoras de productos de lujo suizos con exposición hacia China.
Por el contrario, Vetropack subió un 7,5% después de presentar resultados del semestre que superaron las expectativas, con un crecimiento de la facturación ajustado a las divisas y la presentación de objetivos a medio plazo bajo la dirección del nuevo director general, Lukas Burkhardt, como puntos positivos clave.
Los analistas siguen divididos sobre si la reciente expansión en los mercados bursátiles mundiales ha finalizado. Si bien los indicadores técnicos para el SMI permanecen intactos, el contexto macroeconómico, marcado por altas tasas de rendimiento de los bonos, persistentes presiones inflacionarias y incertidumbre geopolítica, sugiere un entorno desafiante por delante. Sin embargo, la Oficina de inversiones de UBS mantuvo una perspectiva constructiva, citando el robusto gasto en inteligencia artificial, el continuo crecimiento de las utilidades de las empresas y el alivio de las presiones inflacionarias como motivos de optimismo.












