El mercado de valores suizo abrió la semana con pérdidas, cerrando en baja ante debilidad en múltiples acciones blue-chip. La fabricante de bienes de lujo Richemont emergió como la declinadora más pronunciada en el índice de mercado suizo (SMI), mientras que las acciones de Nestlé enfrentaron presión descendente impulsada por especulación del mercado sobre Rusia.
Por otro lado, las acciones de SIG experimentaron un brusco descenso. En contraste, Sandoz se apartó de la tendencia del mercado general para alcanzar un nuevo máximo histórico.












