Los empleados españoles de Airbus SE reiniciaron una huelga indefinida el martes después de rechazar la última propuesta de la compañía en materia de salarios y condiciones de trabajo durante la mediación de la semana pasada. La participación alcanzó aproximadamente el 90 % de los trabajadores elegibles, según representantes sindicales, tras las votaciones celebradas en todas las unidades de la empresa en España.
Esta acción marca la reanudación de los disturbios laborales que vieron 22 días de protestas sindicales en julio. Los tres sindicatos españoles involucrados –UGT, CGT y una tercera entidad– representan aproximadamente el 40% de los 14.000 empleados de Airbus en el país, según los sindicatos franceses que siguen la disputa. Airbus opera ocho instalaciones en España, produciendo aviones de transporte militar, componentes de aeronaves comerciales y satélites.
Los trabajadores mencionaron la falta de compromisos financieros concretos y plazos en la propuesta de Airbus como la principal razón para rechazarla. Las principales quejas incluyen demandas de ajustes salariales vinculados a la inflación, el restablecimiento de los mecanismos de trabajo remoto que anteriormente se habían reducido a un promedio de dos días a la semana y mejoras en las prestaciones de permiso médico. Además, los sindicatos señalaron problemas aún no resueltos, como los días de vacaciones y la programación flexible.
Airbus respondió congelando los planes de contratación en España durante el tiempo que dure la huelga. Aunque la empresa declaró la semana pasada que las interrupciones administrativas y de apoyo no habían afectado todavía a la producción, los representantes sindicales advirtieron que la nueva huelga ya ha ralentizado las líneas de fabricación tanto militares como comerciales. También señalaron que la interrupción en curso dificultará cumplir con el objetivo anual de entregas de Airbus, que es de 870 aviones.
Se ha programado una nueva reunión de mediación para el jueves, aunque no se espera una solución inmediata dada la profundidad de las diferencias. La huelga sigue un patrón de acción laboral en aumento que comenzó con las prolongadas protestas de julio y refleja la presión más amplia sobre las empresas europeas del sector aeroespacial ante la inflación y los desafíos de la cadena de suministros.












