Las acciones de Semiconductor Manufacturing International Corp (SMIC) avanzaron el jueves después de que el fabricante chino de semiconductores informara beneficios trimestrales más fuertes de lo esperado, impulsando ganancias en todo el sector de las semiconductoras de manera más amplia.
SMIC reportó una ganancia neta de $1.2 mil millones para el segundo trimestre, un aumento del 18% con respecto al trimestre anterior, mientras que la facturación ascendió un 12% a $5.4 mil millones. La empresa atribuyó la robusta demanda de nodos de proceso avanzados y mejores tasas de utilización en sus plantas de fabricación. Los analistas habían esperado una ganancia de $950 millones con facturaciones de $5.1 mil millones, según un consenso de Refinitiv.
La superación de las expectativas sigue a un período de estrecha oferta en la industria global de semiconductores, impulsada por tensiones geopolíticas y una mayor demanda de chips de alta rendimiento. SMIC, que opera bajo restricciones de exportación de los EE. UU., se ha centrado en la producción doméstica para mitigar las interrupciones en la cadena de suministro.
Las acciones de otras empresas de semiconductores también ganaron terreno, con el índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) aumentando un 1,5% en el día. Empresas de primer nivel como Taiwan Semiconductor Manufacturing Co (TSMC) y SK Hynix avanzaron un 2% y un 1,8%, respectivamente, mientras que las acciones de SMIC listadas en los EE. UU. (ADRs) subieron un 4,5%.
Los analistas de Citi mantuvieron una calificación neutral sobre SMIC pero elevaron su objetivo de precio a $12 desde $10, citando una mayor eficiencia operativa y un crecimiento potencial a largo plazo en el mercado de semiconductores de China. La acción cerró a $11.20, con un aumento del 3,8% en la sesión.
El equipo de gestión de la empresa destacó las inversiones continuas en tecnologías de proceso de 7-nanómetros y 5-nanómetros, a pesar de las restricciones en curso sobre la importación de equipos avanzados. La capacidad de SMIC para escalar la producción utilizando herramientas menos avanzadas la ha posicionado como un actor clave en la empuje de China hacia la autosuficiencia en semiconductores.












