La inflación núcleo de Singapur se redujo al 2,0% interanual en julio, desde el 2,2% de junio, y por debajo de la mediana prevista del 2,2% en una encuesta de Reuters.
El índice de precios al consumo, excluidos los costes del transporte privado por carretera y las tasas de alojamiento, una medida clave para el banco central, registró el ritmo más lento desde febrero. La inflación global también se moderó hasta el 2,2% anual, por debajo del 2,3% estimado en la misma encuesta.
El Ministerio de Comercio e Industria informó por separado que la economía de Singapur creció un 5,9 % en el segundo trimestre, en comparación con el año anterior, superando las expectativas y obligando a revisar al alza las perspectivas de crecimiento para todo el año, a un rango del 4,5 % – 5,5 % frente a un intervalo previo del 2,0 % – 4,0 %.
El banco central había advertido en su revisión de la política monetaria de julio que los riesgos de inflación seguía siendo ascendentios, citando una persistente presión al alza provocada por los costes energéticos vinculados a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. En respuesta, los responsables de la política monetaria recortaron inesperadamente los parámetros monetarios a finales del mes pasado para contrarrestar las presiones inflacionistas.
La Autoridad Monetaria de Singapur ha mantenido un sesgo de astringencia, proyectando que la presión sobre los precios aumentará todavía más a partir de julio y permanecerá elevada durante la primera mitad de 2025.












