La actividad comercial de tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz ha experimentado un notable freno en su ritmo tras una serie de ataques reportados a buques petroleros en la región, según datos de seguimiento recientes.
El paso estratégico, que maneja una parte significativa del tránsito mundial de petróleo, enfrenta preocupaciones de seguridad elevadas tras los incidentes, lo que lleva a los operadores a reevaluar los horarios de tránsito y los parámetros de riesgo.













