Una corte sudafricana ha revocado los derechos de exploración en aguas profundas de Royal Dutch Shell, lo que supone un revés para los esfuerzos del gigante energético para expandirse en la región.
La sentencia, dictada en la Corte Superior del Oeste del Cabo, anuló los permisos de exploración para los bloques 1 y 2 en el área del Banco de Orange en aguas profundas. La corte citó insuficiencias ambientales y procedimentales en la concesión de las licencias, según documentos legales revisados por Reuters.
Shell había obtenido los derechos de exploración en 2014, con el objetivo de evaluar potenciales reservas de petróleo y gas en la zona. La empresa había planeado realizar encuestas sismográficas y perforaciones exploratorias como parte de su proceso de evaluación. La decisión de la corte sigue a las objeciones de grupos ambientales y comunidades locales, que argumentaron que los permisos no cumplieron con las leyes ambientales sudafricanas y los requisitos de participación pública.
Shell expresó su decepción con la sentencia y declaró que revisaría sus opciones, incluyendo un recurso. La empresa enfatizó la importancia de sus actividades de exploración para la seguridad energética y el desarrollo económico de Sudáfrica.
La decisión de la corte destaca la creciente escrutinio de los proyectos de exploración de combustibles fósiles ante los compromisos climáticos globales y las preocupaciones ambientales locales. También resalta los desafíos legales que enfrentan las empresas energéticas que operan en jurisdicciones con marcos regulatorios estrictos.
La sentencia no afecta las otras operaciones de Shell en Sudáfrica, incluyendo sus negocios de refino y venta al por menor en el sector downstream.












