Sandoz ha establecido ambiciosos objetivos a largo plazo para su negocio de biosimilares, según los analistas de "ZertifikateJournal" en su última edición. En su jornada de mercados de capitales, el fabricante de genéricos presentó una estrategia denominada "Bio100", según la cual planea ampliar su portafolio de biosimlares de los actuales 13 productos a 100 para 2040. Los ingresos netos deberían duplicarse con creces entre 2025 y 2035.
Los biosimilares se consideran más rentables que los genéricos clásicos y se benefician de un creciente número de patentes que caducan, lo que hace que la posición de Sandoz sea adecuada para un mercado con un considerable potencial de crecimiento a largo plazo. La gerencia ya pretende un crecimiento anual de los ingresos en el intervalo del 5% al 15% durante el periodo 2020-2030.
Sin embargo, persisten varios riesgos. Los posibles aranceles a las importaciones de EE. UU. están creando incertidumbre para las operaciones globales de la empresa. Si bien Sandoz está relativamente bien posicionada con su huella de producción mundial, el impacto en las cadenas de suministro y los márgenes sigue siendo difícil de cuantificar. Los litigios de patentes, habituales en el sector de los biosimilares, podrían retrasar el lanzamiento de los productos y generar costes adicionales.











