Un estudio publicado el jueves en la revista Sustainable Development de la editorial Wiley desafía la larga asunción de que el café robusto es más resistente al cambio climático que otras variedades de café. El trabajo, dirigido por Aaron Davis, responsable principal de investigaciones sobre cultivos y cambio global en los Jardines Botánicos Reales de Kew, describe la creencia de que el café robusto es más resistente al cambio climático como un "mito de internet" que ganó adeptos hace una década.
El estudio critica investigaciones anteriores por fallos metodológicos, incluidos el tratamiento de las explotaciones de cultivo de café irrigado como condiciones de crecimiento ideales y la falta de tener en cuenta la vulnerabilidad de la robusta a las sequías. Estos errores, argumentan los autores, han llevado a una sobreestimación de la adaptabilidad de este cultivo a las temperaturas en aumento y los patrones climáticos irregulares. El café robusta representa actualmente decenas de millones de bolsas suministradas a los mercados internacionales cada año, y Vietnam y Brasil producen la mayor parte de la cosecha mundial de robusta.
El estudio concluye que las evaluaciones previas de la resiliencia climática de la robusta deberían considerarse provisionales, y exhorta a reevaluar su papel en las estrategias de adaptación del sector del café al cambio climático. Los resultados llegan en un momento en que la demanda mundial de robusta continúa aumentando, impulsada por su uso en el café instantáneo y en las mezclas. A comienzos de este mes, un funcionario vietnamita del sector del café subrayó que la adaptación al cambio climático se ha convertido en una prioridad inmediata para salvaguardar los niveles de producción, en lugar de una preocupación a largo plazo.
El lanzamiento del estudio subraya la necesidad de un examen científico más riguroso para evaluar la resiliencia agrícola en medio del acelerado cambio climático. Los medios de comunicación, los agricultores y los investigadores han citado con frecuencia la tolerancia al calor de robusta como una solución clave para los desafíos climáticos de la industria del café, pero los nuevos hallazgos sugieren que dichas afirmaciones podrían resultar prematuras.












