El Ministerio de Finanzas anunció este jueves que, a partir del 17 de agosto, Polonia reducirá el tipo impositivo del IVA aplicable a la gasolina y el diésel del 23% al 8%.
Además, el Ejecutivo introducirá topes temporales a los precios de venta al público de los combustibles en las estaciones de servicio, con el fin de evitar subidas desmedidas durante el período de transición. Estas medidas buscan paliar el impacto de los elevados costes energéticos en los hogares y las empresas.
La reducción del IVA afectará tanto a la gasolina sin plomo de 95 como de 98 octanos, así como al diésel. Los límites de precios serán fijados por el Ministerio de Energía en colaboración con representantes del sector.
La iniciativa se enmarca en un contexto de recientes subidas en los precios globales del petróleo, que han encarecido los combustibles en el mercado doméstico a pesar del programa de subsidios gubernamentales implementado el año pasado. Las medidas temporales estarán vigentes hasta el 31 de diciembre, salvo que sean prorrogadas.
Los analistas advierten de que, aunque la rebaja del IVA contribuirá a abaratar los precios en las gasolineras, los topes podrían desincentivar la oferta por parte de refinerías y distribuidoras. La inflación en Polonia se situó en el 10,8% en junio, impulsada en parte por los altos precios de la energía.
El Gobierno no ha revelado los niveles exactos de los topes de precios, pero aseguró que se ajustarán periódicamente en función de la evolución del mercado.












