La Bangko Sentral ng Pilipinas (BSP) afirmó el lunes que la inflación se espera que disminuya gradualmente en los próximos meses, aunque los riesgos para la perspectiva persisten inclinados hacia el alza.
En un comunicado, el Consejo Monetario de la institución central proyectó que las presiones de precios moderarían a medida que los efectos de base de los picos de precios del año pasado se disipen y las restricciones del lado de la oferta se alivien. La BSP mantuvo su pronóstico de que la inflación se dirigiera hacia su rango objetivo de 2-4%, pero advirtió que los riesgos al alza persisten debido a posibles interrupciones de suministro y choques de precios externos.
El gobernador Eli Remolona Jr. enfatizó que si bien la institución central ve una desinflación en curso, el balance de riesgos para la perspectiva inflacionaria sigue inclinado hacia precios más altos. La evaluación de la BSP se alinea con preocupaciones más amplias en los mercados emergentes sobre presiones inflacionarias persistentes debido a tensiones geopolíticas y mercados de commodities volátiles.
La institución central no señaló un cambio inmediato en su postura política, pero reiteró su enfoque dependiente de datos para los ajustes monetarios. La BSP ha mantenido su tasa de interés de referencia en 6,50% desde octubre de 2023, equilibrando la necesidad de contener la inflación frente a apoyar el crecimiento económico.
Los analistas destacaron que el tono cauteloso de la BSP refleja una tendencia más amplia entre los bancos centrales asiáticos, que están navegando por un equilibrio delicado entre gestionar la inflación y evitar vientos de crecimiento. La economía filipina creció un 5,7% en el primer trimestre de 2024, más lento que el año anterior pero aún por encima de sus pares regionales.
La próxima reunión de política de la institución central está programada para el 27 de junio, donde se espera obtener más orientación sobre las dinámicas inflacionarias y de crecimiento.













