Los futuros del crudo West Texas Intermediate y Brent disminuyeron aproximadamente un 3 % el martes, lo que impulsó los precios a sus niveles más bajos en casi una semana, mientras los traders reevaluaban la probabilidad de interrupciones en el suministro del Medio Oriente.
El retroceso se produce tras el anuncio de una iniciativa económica estadounidense dirigida a las exportaciones de petróleo iraní, aunque los participantes en el mercado interpretaron esta medida como una señal de que Washington evita una escalada militar directa. Los analistas señalaron la limitada capacidad de la administración para aplicar una prohibición completa del petróleo iraní dada la estrecha relación comercial que el país mantiene con sus vecinos regionales. Esta estrategia puede reflejar un esfuerzo por reducir las tensiones sin declarar un cambio formal en la política antes de las elecciones intermedias estadounidenses de noviembre, según el análisis.
A pesar de la caída de los precios futuros, el mercado físico de los productos refinados sigue estando apretado. El diferencial de refinado del diésel, medido por la diferencia entre los futuros del aceite para calefacción y el crudo, se elevó a casi 100 dólares el barril el lunes, mientras que el precio medio de venta al por menor del diésel se situó en 5,61 dólares el galón, prácticamente en el máximo récord de 5,81 dólares registrado por AAA Fuel Prices. Además, los rendimientos de los bonos del Tesoro siguen elevados, impulsados en parte por las persistentes preocupaciones sobre la inflación.
Los incidentes en curso en el Estrecho de Hormuz, incluidos los ataques denunciados a petroleros, continúan suponiendo un riesgo para la seguridad del suministro. Irán ha advertido de las respuestas a las últimas sanciones, lo que mantiene elevadas las primas de riesgo geopolítico en los precios del petróleo, pese a la reciente caída de los precios.
El análisis sugiere que los responsables de la política de Estados Unidos pueden estar priorizando la estabilidad de precios en los mercados energéticos para evitar exacerbar la inflación antes de las elecciones, lo que contribuye a la presión bajista sobre los futuros. Sin embargo, el potencial de nuevas interrupciones en las rutas de transporte clave y de acciones retaliatorias por parte de Irán podría limitar el alcance de cualquier descenso persistente de los precios.












