Los precios del petróleo están listos para cerrar la semana con un aumento de alrededor del 4% a medida que las negociaciones entre EEUU e Irán siguen sin avances, prolongando los riesgos de suministro en Oriente Medio.
El contrato de Brent cruédo se negoció cerca de los $85 el viernes, extendiendo las ganancias de la sesión anterior. El contrato está en camino de marcar su tercer avance consecutivo a la semana, respaldado por las tensiones geopolíticas persistentes y las preocupaciones por las potenciales interrupciones de los flujos de petróleo de la región.
La parálisis en las negociaciones de EEUU e Irán sobre la revitalización del Acuerdo Nuclear de 2015 ha elevado la incertidumbre en los mercados energéticos, con analistas advirtiendo que los retrasos prolongados podrían agravar la estrechez de suministro. Irán, un importante productor de petróleo, ha indicado que podría reducir las exportaciones si no se obtiene la alivio de las sanciones, lo que apretaría aún más las suministraciones globales.
Los datos de los depósitos de crudo de EEUU, publicados el jueves por la Administración de Información Energética, mostraron un descenso mayor de lo esperado en las existencias, lo que añadió presión ascendente a los precios. Los analistas destacaron que, aunque las existencias siguen estando por encima de los niveles pre-pandémicos, la caída subraya la demanda estable y los tambores de suministro restringidos.
Los participantes del mercado también están monitoreando los acontecimientos en el Mar Rojo y el Estrecho de Ormuz, puntos críticos para las rutas de suministro de petróleo a nivel global. Cualquier escalada de las tensiones regionales podría interrumpir las rutas de navegación, agravando las preocupaciones por el suministro.
El aumento semanal refleja la sensibilidad general del mercado, con el barril de Brent subiendo aproximadamente un 4% desde el cierre de la semana pasada. El desempeño del contrato contrasta con los mercados bursátiles más amplios, donde la sensibilidad al riesgo sigue siendo frágil ante la incertidumbre económica.
Los analistas de Goldman Sachs y JPMorgan han reiterado sus perspectivas optimistas sobre el petróleo, citando premios geopolíticos y potenciales restricciones de suministro. Sin embargo, advierten que los precios podrían enfrentar volatilidad si se logra un progreso diplomático o si las preocupaciones por la demanda vuelven a surgir.
Para la semana, el barril de Brent está en camino de registrar su mayor aumento semanal desde principios de abril, subrayando la sensibilidad de los mercados energéticos a los acontecimientos geopolíticos y las dinámicas de inventario.













