Los futuros del crudo West Texas Intermediate bajaron un 0,5% hasta 81,83 dólares el barril a las 00:51 UTC del miércoles, alargando una racha perdedora de cuatro días que ha borrado aproximadamente el 6% de su valor durante las sesiones anteriores.
El declive se produce después de que se dieran noticias sobre un posible progreso diplomático en el Estrecho de Ormuz, un punto crítico que históricamente suministraba alrededor del 20% de los flujos mundiales de petróleo crudo antes de que escalaran los conflictos regionales. Si bien los volúmenes de tránsito actuales siguen estando muy por debajo de los niveles previos a la guerra, cualquier alivio de las tensiones podría apoyar la estabilidad del suministro en el Golfo Pérsico.
En los informes se mencionaba que Irán y Omán habían alcanzado un acuerdo sobre las rutas comerciales de navegación a través del estrecho, aunque los funcionarios iraníes advirtieron de que el pacto no suponía necesariamente la reapertura inmediata de la vía marítima. Teherán también acusó a Estados Unidos de obstaculizar el acuerdo.
Las sanciones estadounidenses contra Irán, recientemente endurecidas, provocaron condenas desde Teherán, que advirtió de medidas de retaliación. Mientras tanto, los medios estatales rusos informaron de un nuevo acuerdo de cese el fuego entre Washington y Teherán, que se espera que se anuncie en los próximos días, lo que aumenta la incertidumbre en el mercado.
Los esfuerzos de mediación regionales continuaron mientras que Pakistán señalaba avances en sus propias negociaciones de paz con Irán, posicionándose como un intermediario clave en el esfuerzo diplomático más amplio.












