Los futuros del petróleo crudo subieron el miércoles, con el Brent acercándose a los 90 dólares el barril, lo que subraya las tensiones persistentes en la capacidad de refinación mundial, que amenazan con elevar aún más los precios del diésel.
El último rally elevó el crudo Brent en US$2,84 hasta operar cerca de los máximos de la sesión, según datos de mercado. Aunque los precios minoristas del combustible suelen retrasarse en relación a los movimientos mayoristas, el análisis indica un potencial aumento de 10 céntimos en los precios del diésel en EE.UU. en las bombas, si se mantiene el aumento del precio del crudo, en base a las relaciones de precios históricas.
El cuello de botella del lado de la oferta proviene de la prolongada falta de inversiones en la infraestructura de refinerías, que no ha podido mantenerse al mismo ritmo que la recuperación de la demanda y las interrupciones geopolíticas. Los analistas señalan que la capacidad de refinación sigue siendo limitada a pesar de las recientes mejoras operativas, lo que hace que los mercados sean vulnerables a la volatilidad de los precios.
Esta situación pone de manifiesto el desequilibrio estructural de los mercados energéticos, en los que los bottleneck del refino pueden amplificar el impacto de las oscilaciones de los precios del crudo en los costes del combustible para los usuarios finales. Los observadores del sector advierten que, sin una ampliación significativa de la capacidad, los precios del diesel podrían seguir siendo elevados, especialmente en las regiones que dependen de combustibles importados.
El análisis indica que el actual nivel de precios del crudo, si se mantiene, podría transmitirse en forma de mayores costos del gasóleo en las estaciones de servicio en los próximos días, lo que refleja la tardanza del traslado de los cambios de precios al por mayor a los mercados minoristas.












