Los futuros de las acciones estadounidenses mostraron señales mixtas el miércoles, mientras los inversores evaluaban las previsiones de resultados de Nvidia y los próximos datos de inflación, con los riesgos de política de la Reserva Federal como una preocupación clave.
Los futuros que siguen al Dow Jones Industrial Average subieron un 0,1% hasta 42 puntos a las 03:59 hora de Brasilia, mientras que los futuros del S&P 500 permanecieron en general iguales. Los futuros del Nasdaq 100, muy influenciados por los resultados tecnológicos, bajaron un 0,1%, hasta 25 puntos. La divergencia refleja la incertidumbre antes de los resultados del segundo trimestre fiscal de Nvidia, que se publican después del cierre de los mercados.
Los analistas esperan que NVIDIA registre unos ingresos trimestrales de 92,18 millones de dólares, casi el doble que los de hace un año, según los datos de LSEG citados por Reuters. La atención de los inversores se centra en la transición de la compañía de sus chips de generación actual Blackwell a los próximos procesadores Vera Rubin, así como en las preocupaciones a largo plazo relacionadas con el gasto en infraestructura de IA.
El contexto macroeconómico sigue siendo frágil. Se espera que los datos de Gastos de Consumo Personal (PCE) de julio muestren un ligero aumento al 0,2% interanual, desde el 0,1% de junio, mientras que la tasa anual se proyecta en estabilidad en el 3,3%. La volatilidad del mercado energético, derivada de las tensiones geopolíticas del Oriente Medio, sigue suponiendo riesgos al alza para la inflación, lo que dificulta la trayectoria política de la Reserva Federal.
La presidenta de la Fed de Boston, Susan Collins, advirtió de que, sin una desinflación sostenida, podría ser necesaria una postura monetaria más restrictiva en breve. Los mercados han reducido sus expectativas de un aumento de tipos de interés en septiembre, pero el tono cauteloso de la Fed sugiere que los responsables de la política siguen vigilan contra las persistentes presiones sobre los precios.
Los acontecimientos geopolíticos en Oriente Medio contribuyeron a la cautela del mercado. Irán y Omán acordaron una vía de navegación temporal a través del estrecho de Ormuz, aunque la reapertura plena depende de los compromisos de Estados Unidos en virtud del acuerdo de cese del fuego de junio. Los datos preliminares de Kpler, citados por CNBC, mostraron que solo cinco barcos de carga transitaban por el estrecho, muy por debajo de la media móvil de 10 días de 15 buques. Antes de los recientes conflictos, el estrecho manejaba aproximadamente un quinto de los envíos mundiales de petróleo y GNL.
La tensión comercial entre los EE. UU. y Canadá ha escalado, con Ottawa anunciando planes para aplicar aranceles de hasta un 50 % a aproximadamente 700 productos estadounidenses, lo que afecta a un importe anual de 20.000 millones de dólares. Las medidas de reacción están previstas para entrar en vigor el 8 de septiembre, tras la aplicación por parte de los EE. UU. de aranceles del 50 % en una amplia gama de exportaciones canadienses durante el fin de semana. El fracaso de las negociaciones entre ambas partes ha aumentado las preocupaciones por las interrupciones comerciales más amplias.












