El ministerio del Interior de Irán ha calificado la aguda subida de precios en el país como "preocupante", según el portal online Hammihan. El portavoz Ali Seiniwand declaró a periodistas que la inflación está haciendo que las personas sufran dificultades, aunque insistió en que actualmente hay un exceso de oferta de bienes en los mercados iraníes.
Seiniwand instó al público a ignorar los rumores sobre la escasez de suministros, que calificó de propaganda hostil. En un gesto destinado a facilitar las importaciones, Teherán ordenó a las autoridades aduaneras que permitieran a los comerciantes privados con sus propios locales de almacenamiento importar mercancías.
Mientras tanto, los iraníes anormales informaron a la Deutsche Presse-Agentur de drásticos aumentos diarios de los precios. Los precios del pan se han duplicado en una sola semana, y la carne y otros productos básicos se han vuelto inasequibles para muchos hogares. Se están registrando también carencias de medicamentos.
La crisis interna se produce en medio de una creciente presión de los Estados Unidos. Washington ha impuesto un bloqueo naval dirigido a los barcos que llamen a los puertos, los terminales petroleros u otras zonas costeras iraníes, con el objetivo declarado de detener las exportaciones de petróleo de Irán y obligar a Teherán a reabrir el Estrecho de Ormuz y hacer concesiones en el conflicto nuclear.
Los EE. UU. también ampliaron sus sanciones económicas contra Irán. Las medidas afectan a bancos extranjeros y a empresas que operan en sectores clave, como el financiero, el petrolero, el marítimo, la aviación, el oro, la tecnología y las criptomonedas.












