La fuerza paramilitar iraní Basij ha afirmado que la República Islámica controla el Estrecho de Ormuz, un punto crítico para la travesía de petróleo global. En un discurso televisado, el brigadier general Gholamreza Soleimani, jefe del Basij, declaró que Irán mantiene la autoridad completa sobre el paso, que transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo marítimo mundial. Esta afirmación se produce en medio de una tensión regional elevada, donde Irán ha amenazado con interrumpir la navegación en respuesta a sanciones estadounidenses y presiones regionales.
El Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es la ruta principal para las exportaciones de petróleo de los productores del Golfo, incluyendo Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos e Irak. Cualquier interrupción en la travesía a través del estrecho podría tener un impacto significativo en los mercados mundiales de petróleo, impulsando la volatilidad en los precios.
Irán ha enfatizado repetidamente sus capacidades militares en la zona, incluyendo sistemas de misiles y activos navales, como un medio de presión en las negociaciones regionales. Estados Unidos y sus aliados han mantenido una presencia naval en la región para garantizar las vías de navegación, aunque los esfuerzos diplomáticos para desescalar las tensiones han producido un progreso limitado.
La última afirmación del Basij sigue una serie de incidentes en los últimos años, incluidos ataques a buques petroleros y la incautación de buques extranjeros, que han aumentado las preocupaciones sobre la estabilidad de uno de los corredores marítimos más críticos del mundo.
Los analistas advierten que una escalada adicional podría provocar interrupciones en la oferta, aunque un enfrentamiento militar directo sigue siendo un escenario de baja probabilidad, dado la interdependencia económica de los actores regionales.












