El Banco Central de Hungría redujo su tipo de interés de referencia en 25 puntos básicos, hasta el 5,5%, el martes, lo que supuso la tercera reducción consecutiva del ajuste de política.
El Banco Central de Hungría indicó que la decisión refleja presiones disinflacionarias sostenidas, ya que los precios al consumo aumentaron apenas un 1,2 % en julio, el ritmo más lento desde 2016. El banco había reducido previamente su previsión de inflación para 2024 al 1,8 % en junio, desde el 3,8 % de marzo, citando los ganos de la divisa que reducían los costes de importación.
Todos los 20 economistas consultados por Bloomberg habían anticipado la reducción de un cuarto de punto. El gobernador Mihaly Varga está programado para ofrecer un briefing a las 15:00 hora local para describir la postura política y ofrecer nuevas directrices.
Las decisiones de política monetaria pueden depender de las previsiones trimestrales de inflación del Banco, que se conocerán en la reunión de septiembre. La volatilidad de los precios de la energía sigue siendo un riesgo, ya que el optimismo sobre una posible resolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha disminuido, lo que mantiene elevadas las cotizaciones del crudo.
El banco central había señalado en junio que eran posibles tres reducciones de un cuarto de punto antes de reevaluar las condiciones, alineándose con la última medida.












