Las tensiones geopolíticas en el Estrecho de Hormuz han reavivado las preocupaciones sobre la oferta global de petróleo, con analistas de Goldman Sachs y JPMorgan advirtiendo que los precios del Brent podrían superar los $120 por barril si la situación persiste.
El estrecho estratégico, a través del cual pasan aproximadamente el 20% de la producción petrolera marítima mundial, se ha convertido en un punto de fricción ante la escalada de hostilidades regionales. Los incidentes recientes, incluidos ataques a buques comerciales y contraataques, han interrumpido las rutas de navegación y han levantado la amenaza de desvíos prolongados de la oferta.
Goldman Sachs, en un informe a clientes, proyectó que el Brent podría alcanzar los $120 si la interrupción en el Estrecho de Hormuz se extiende más allá del trimestre actual. La institución citó el potencial de restricciones de oferta sostenidas como un motor clave de la volatilidad de precios. JPMorgan, por su parte, destacó el riesgo, estimando que una cierre prolongado o una reducción significativa en la capacidad de tráfico podría agregar un premio de $10 a $15 por barril a los precios del Brent.
La Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA) ha advertido que, si bien las reservas de petróleo global siguen siendo adecuadas, la concentración de riesgos de oferta en un punto de corte único amplifica la amenaza de picos de precios. La agencia destacó que las rutas alternativas, como el Cabo de Buena Esperanza, podrían mitigar algunos desvíos, pero a un costo y con tiempos de tránsito más largos.
Los participantes del mercado están monitoreando de cerca los desarrollos, con los futuros del Brent del primer mes negociando cerca de los $85 por barril en la última sesión. Los analistas sugieren que los niveles de precios actuales no reflejan plenamente el premio geopolítico, dejando espacio para un upside adicional si las tensiones se escalan.
La situación destaca la fragilidad de las cadenas de suministro de petróleo global, especialmente en regiones donde los riesgos geopolíticos están elevados. Si bien OPEC+ ha mantenido sus objetivos de producción, el potencial de choques de oferta en el Estrecho de Hormuz podría obligar a una reevaluación de las políticas de producción en los próximos meses.












