El índice FTSE 100 de Londres cerró en negativo el miércoles, lastrado por las caídas en el sector minero, mientras las crecientes tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz impulsaban los precios del petróleo y añadían cautela al conjunto del mercado.
El índice de las grandes empresas británicas cedió un 0,3% a mediodía, con caídas del 1,2% y el 1,1% en las acciones de Rio Tinto y BHP Group, respectivamente, dos de los mayores valores mineros del selectivo. Las pérdidas prolongan el retroceso reciente del sector, afectado por la debilidad de los precios de las materias primas y las preocupaciones de los inversores sobre la demanda global.
Los precios del petróleo subieron ante el recrudecimiento de las tensiones en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el transporte de crudo a nivel mundial. Los futuros del Brent avanzaron un 1,3% hasta los 82,45 dólares por barril, mientras que los del West Texas Intermediate (WTI) estadounidense ganaron un 1,1%, situándose en 78,75 dólares. El alza se produjo tras los informes sobre un aumento de la actividad militar en la zona, lo que eleva los riesgos para las rutas de suministro.
La caída del FTSE 100 contrastó con los avances de otros índices europeos de referencia, como el DAX alemán y el CAC 40 francés, que anotaron ligeras subidas al compensar la debilidad del sector de materias primas con el optimismo sobre la economía europea. La libra esterlina se mantuvo estable frente al dólar, cotizando cerca de 1,2750 dólares.
Los analistas atribuyeron el bajo desempeño del FTSE 100 a su alta exposición a los mercados emergentes y a las materias primas, sectores que han sufrido la presión de un dólar más fuerte y las preocupaciones por el frenazo económico de China. El índice acumula una caída del 2,1% en el mes, por debajo de sus homólogos europeos.
El Banco de Inglaterra tiene previsto anunciar su próxima decisión de política monetaria este jueves, con los mercados descontando una reducción de tipos de interés de 25 puntos básicos. Los inversores seguirán con atención la decisión en busca de señales sobre las perspectivas de inflación del banco central, en un contexto de datos económicos mixtos en el Reino Unido.
El retroceso del FTSE 100 refleja la sensibilidad del índice a los movimientos de los precios de las materias primas y a los riesgos geopolíticos, en un entorno marcado por una elevada incertidumbre.













