Las acciones europeas concluyeron la semana con su primera pérdida semanal en cinco semanas debido a la subida de los precios del petróleo y a los datos económicos mixtos que pesaron sobre la confianza de los inversores.
El índice pan-europeo STOXX 600 cayó un 0,4% a lo largo de la semana, rompiendo una racha de cuatro semanas de ganancias, mientras que los índices de acciones de referencia de la región reflejaron las caídas en los principales mercados europeos. Las futuras del Brent cruze cayeron más de un 3% hasta cerca de los 85 dólares por barril, impulsadas por las tensiones geoestratégicas en Oriente Medio, que aumentaron las preocupaciones sobre las interrupciones de suministro.
Los datos publicados durante la semana presentaron un panorama mixto del panorama económico de la zona euro. La inflación en la zona euro se mantuvo pegada al 2,6% anual en febrero, desafiando las expectativas de una ligera moderación, mientras que las ventas minoristas cayeron inesperadamente un 0,3% mensual en enero. La producción industrial alemana también se desaceleró, cayendo un 0,2% en enero, lo que subrayó la debilidad persistente de la economía más grande de Europa.
El sector energético lideró las pérdidas entre los componentes del STOXX 600, con las acciones de petróleo y gas cayendo un 2,1% debido a la subida de los precios del crudo. Los sectores financieros y de las materias básicas fueron algunos de los pocos que lograron ganancias, apoyados por los rendimientos de las obligaciones a largo plazo estables y la demanda del consumidor resiliente.
Los analistas atribuyeron la pérdida semanal a una combinación de presiones externas, incluyendo los costos de energía más altos y los señales económicos cautelosos, que compensaron la optimismo sobre los beneficios corporativos y el posible alivio de la política monetaria de la BCE. La BCE ha señalado un enfoque cauteloso hacia las rebajas de tipos, citando los riesgos de inflación persistente a pesar del progreso reciente.
La pérdida semanal marcó un cambio en la actitud de los inversores, que habían sido impulsados por las expectativas de política monetaria relajada y condiciones económicas mejorantes en las últimas semanas. Los traders ahora se enfocarán en los próximos datos, incluyendo los índices de PIB de la zona euro para el cuarto trimestre y la tasa de desempleo de febrero, para obtener más dirección.













