Los precios del gas en Europa han alcanzado su nivel más alto desde el pico del conflicto de marzo, impulsados por las persistentes interrupciones en el Estrecho de Ormuz. El congelamiento actual en la región sigue afectando a los flujos de suministro, lo que contribuye a la presión alcista sobre los precios.
No estaban disponibles de inmediato más detalles verificados sobre la magnitud de los trastornos o su impacto en el mercado en general.













