El Departamento del Tesoro de EE.UU. duplicó su programa de recompra de bonos hasta 4.000 millones de dólares por operación, centrándose en valores gubernamentales con plazos de vencimiento de entre 10 y 30 años. El anuncio se produjo cuando la deuda soberana estadounidense superó un récord de 40 billones de dólares el miércoles, en medio del aumento de los costes de endeudamiento a largo plazo derivado de la competencia por el capital del sector de construcción de centros de datos para inteligencia artificial y de las preocupaciones referidas a los déficits gubernamentales.
Los rendimientos de los bonos orientados inicialmente se moderaron después del anuncio del Tesoro, pero retomaron su trayectoria ascendente el jueves. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, comentó a CNBC que las compras ampliadas tienen como objetivo garantizar que los rendimientos reflejen los fundamentos económicos, y no las distorsiones del mercado. Asimismo, indicó que el programa podría ampliarse aún más, dependiendo de las condiciones del mercado.
Bessent aclaró que la iniciativa del Tesoro para la recompra se aplica de forma independiente de la política de la Reserva Federal, diciendo que cualquier posible aumento de las tasas de la Fed para hacer frente a la inflación no está relacionado con la decisión de recompra. El Tesoro y la Fed coordinarán los ajustes en el balance, añadió, aunque los programas siguen siendo distintos en sus objetivos.
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en declaraciones realizadas el mes pasado, reiteró el compromiso del banco central de volver a que la inflación se sitúe en el 2 %, señalando que los rendimientos habían subido desde la reunión previa de la Fed. Asimismo, sugirió que la Fed debería dar prioridad a las señales del mercado en lugar de dictarlas, subrayando la dinámica en evolución entre la política fiscal y monetaria para gestionar las presiones sobre el endeudamiento y la inflación.












