Isabel Schnabel, miembro del Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo, instó a los bancos centrales a integrar su moneda en plataformas de tecnología de registro distribuido (DLT) para apoyar el desarrollo de la financiación tokenizada.
Hablando en el Simposio de Política Económica de Jackson Hole el 28 de agosto de 2026, Schnabel enfatizó que la tokenización, que representa los activos financieros y el dinero como tokens digitales en plataformas programables, ofrece beneficios sustanciales, especialmente para la zona del euro. Entre ellos se incluyen el ajuste atómico, en el que las fases de la transacción se finalizan simultáneamente, y la programabilidad, que automatiza procesos como la sustitución de garantías y la gestión de márgenes a través de contratos inteligentes. Schnabel destacó que estos beneficios son especialmente pronunciados en las transacciones transfronterizas, donde un sistema de liquidación programable podría reducir las fricciones operativas y mejorar la movilidad de las garantías a lo largo de las zonas horarias.
Schnabel abordó tres preguntas clave relacionadas con las finanzas tokenizadas. En primer lugar, argumentó que el dinero de los bancos centrales sigue siendo crucial como activo de liquidación seguro, ya que las establescoins, aunque prometedoras, carecen de las capacidades de proporcionar liquidez de las reservas de los bancos centrales. En segundo lugar, defendió que los bancos centrales deben adoptar la DTLC llevando su dinero “en cadena”, lo que sugiere que esto preservaría el papel del dinero de los bancos centrales como base de la liquidación al tiempo que permitiría la implementación de políticas monetarias modernizadas, la gestión de activos garantizados y la provisión de liquidez. En tercer lugar, exploró el equilibrio entre integrar las reservas de los bancos centrales con activos tokenizados en libros compartidos frente a emitirlos en un libro operativo de un banco central conectado a otras plataformas, destacando la necesidad de equilibrar la interoperabilidad con la resiliencia, la innovación y la gobernanza.
Schnabel también destacó el potencial de la tokenización para reducir las barreras de entrada para los proveedores de infraestructura, las empresas y los inversores. Por ejemplo, la "Bolsa de valores Lightning" (Lise) de Francia demuestra cómo la tokenización puede apoyar nuevos mercados de negociación adaptados a las empresas más pequeñas al reducir los gastos operativos. Además, la tokenización permite la propiedad de fracción, lo que permite a los inversores obtener exposición a activos como barras de oro o bienes inmuebles que, de lo contrario, exigirían inversiones mínimas considerablemente superiores.
Con respecto a la fragmentada infraestructura financiera de la zona del euro, Schnabel señaló que la tokenización podría alinearse con los objetivos de una Unión europea de ahorros e inversiones al integrar los mercados a través de un diseño común en lugar de coser sistemas nacionales. Citó la plataforma TARGET2-Securities (T2S) del Eurosistema como ejemplo de cómo ya funcionan los sistemas de liquidación atómica y los procesos automatizados en los mercados nacionales, aunque la tokenización podría generalizar estos beneficios en todo el continente.
Schnabel concluyó que, aunque la tokenización cambia la tecnología de las transferencias monetarias y de activos, no elimina la necesidad de un marco institucional que preserve la par convalidación y la estabilidad monetaria. Destacó que los sistemas tokenizados deben reproducir la actual infraestructura monetaria o crear nuevos marcos sólidos para garantizar la estabilidad y la confianza.
El discurso subrayó la investigación en curso del BCE sobre la tecnología DLT y la financiación tokenizada, posicionando la participación del banco central como esencial para aprovechar todo el potencial de la tecnología y mantener, al mismo tiempo, la estabilidad financiera.













