El índice alemán de empresas líderes se mantuvo por encima de los 26.000 puntos el martes, con el X-Dax indicando un aumento del 0,3 % hasta los 26.196 puntos una hora antes del inicio de la sesión.
La precaución de los inversores persistió antes de dos acontecimientos clave que tendrían lugar a finales de semana: los ingresos trimestrales de Nvidia el miércoles y las declaraciones del gobernador de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole el viernes. El DAX había cerrado por encima de la marca de 26.000 puntos el lunes, extendiendo las ganancias de la sesión anterior.
Los acontecimientos geopolíticos ofrecieron señales mixtas durante la noche. Estados Unidos indicó un cambio hacia el aislamiento económico de Irán, describiéndolo como una potencial «guerra económica» dirigida a cortar los lazos comerciales de Teherán. Los analistas de Commerzbank señalaron la falta de precisión del plan, poniendo de manifiesto la incertidumbre en relación con el cumplimiento de las sanciones secundarias dirigidas a los principales socios comerciales de Irán, en particular China.
En Europa, el aumento de los costes energéticos ligado a las tensiones en el Estrecho de Ormuz pesó sobre el sentimiento inversor. El estratega de Deutsche Bank, Ulrich Stephan, advirtió que los precios elevados de la energía podrían presionar los márgenes en los sectores que consumen mucha energía en todo el continente y reforzar las expectativas de una postura más restrictiva por parte del Banco Central Europeo.
Los datos internos añadieron contexto a la sesión. Se esperaba que el índice de clima empresarial del Instituto Ifo, previsto para mediados del mediodía, aumentara aún más, según los economistas de Landesbank Helaba. Aunque la mejora del sentimiento empresarial en Alemania se consideró positiva, los analistas advirtieron contra el exceso de optimismo, al señalar las persistentes condiciones de sequía, los bajos niveles de agua y los riesgos geo-políticos que siguen enturbiando las perspectivas.
El desempeño sectorial se diversificó, y las acciones de chips intentaron recuperarse después de la debilidad del lunes. Infineon y Süss MicroTec subieron en torno al 1% cada una en la operativa premercadona Tradegate, apoyadas por el impulso constante en la inversión en inteligencia artificial. UBS elevó su pronóstico de gasto global en IA para 2027 a 1,2 billones de dólares.
Siemens Energy cotizó con un aumento del 1,6 % en Tradegate, tras informarse de que Goldman Sachs había sido retenido para estudiar una posible venta mayoritaria de su negocio de turbinas de vapor. Si bien ya se conocían los planes de la compañía para esta desinversión, la elevada valoración implicada, estimada en más de 10.000 millones de euros, se consideró como un posible catalizador del interés de los inversores.
El grupo farmacéutico Dermapharm confirmó su perspectiva para todo el año 2026 tras publicar sus resultados del primer semestre, con una subida del 1% en la ligera cotización previa al mercado. Por el contrario, la firma especializada en envasado Gerresheimer cayó un 7% en Tradegate después de que el director ejecutivo interino Uwe Röhrhoff anunciara su renuncia.












