Los próximos comentarios del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio económico de Jackson Hole, probablemente no detengan la reciente caída del dólar, según los analistas de Citi. El análisis del banco sugiere que los riesgos para las perspectivas del dólar provienen principalmente de la valoración y la posición, más que de cualquier cambio fundamental en las expectativas de políticas.
Citi no prevé una sorpresa agresiva proveniente del discurso de Warsh el viernes, observando que las expectativas de un aumento de tipos de 10 puntos básicos ya están incorporadas en la curva para el mes de septiembre. El equipo de tasas del banco argumenta que esta prima es suficiente para cumplir con el marco de condiciones financieras de la Fed, lo que reduce la probabilidad de un giro agresivo. Los estrategas también descartan la necesidad de una sorpresa para consolidar los rendimientos de los plazos largos, citando los datos de inflación más suaves durante los últimos meses como evidencia contra la aceleración de la presión de precios.
La tendencia bajista del dólar sigue intacta en la última previsión de Citi, que pasó de neutro a bajista a principios de agosto. El banco destaca las elevadas cotizaciones del EUR/USD, con su modelo de tipos reales que se dirige a 1,18 bajo unas hipótesis que incluyen un único aumento del BCE, una postura estable de la FED y una normalización gradual en los precios del petróleo. Las cuentas apalancadas ya están posicionadas para una mayor debilidad del dólar, lo que deja margen para reducir posiciones en torno a Jackson Hole si se materializan los riesgos de posicionamiento.
Los riesgos geopolíticos ligados al conflicto entre Estados Unidos e Irán también podrían influir en la trayectoria del dólar, ya que Citi recomienda un margen de cobro de cuatro meses entre la corona noruega (NOK) y la corona sueca (SEK) como medida de protección. Mientras tanto, se espera que cualquier información previa sobre el equipo de tareas de la balanza de pagos de la Fed se centre en temas tales como la inteligencia artificial y la productividad, lo que los estrategas consideran moderado o disinflacionario. Es poco probable que la coordinación entre Warsh y el secretario del Tesoro, Jack Bessent, produzca una sorpresa expansionista en la política de balanza de pagos.












