Los equipos de rescate en Colombia intensificaron sus esfuerzos el miércoles para localizar supervivientes y recuperar cuerpos de las ruinas de edificios derrumbados por un terremoto potente hace casi una semana.
El sismo de magnitud 6,1 golpeó el suroeste de Colombia el lunes, matando al menos a 16 personas e hiriendo a docenas más, según las autoridades locales. Las operaciones de búsqueda se han extendido a las regiones afectadas, con equipos utilizando maquinaria pesada para limpiar escombros y perros entrenados para detectar signos de vida debajo de los restos.
El desastre ha interrumpido la infraestructura, con informes de carreteras dañadas, cortes de energía eléctrica y comunicaciones interrumpidas en las áreas más afectadas. El gobierno ha movilizado ayuda de emergencia, incluyendo suministros médicos, alimentos y refugios temporales, mientras la respuesta humanitaria se amplía. Los funcionarios locales advirtieron que la cifra de muertos podría aumentar mientras continúan los esfuerzos de recuperación.
El presidente Gustavo Petro se comprometió a proporcionar recursos adicionales para apoyar la operación de socorro, enfatizando la necesidad de una evaluación rápida del daño estructural para prevenir más víctimas. El epicentro del terremoto se ubicó cerca de la población de Aratoca, en el departamento de Santander, una región propensa a la actividad sísmica.
Las organizaciones internacionales de ayuda también se han unido al esfuerzo, proporcionando asistencia técnica y suministros para reforzar a los equipos de recuperación locales. La extensión completa del daño sigue siendo incierta mientras se llevan a cabo las evaluaciones bajo condiciones desafiantes.













