El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, y el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, discutieron los aranceles estadounidenses impuestos a los productos brasileños durante una conversación telefónica el viernes, informó el Gobierno de Brasil.
El Gobierno de Estados Unidos impuso el mes pasado aranceles del 25% a algunas importaciones brasileñas, alegando supuestas prácticas comerciales desleales. Washington también mantuvo aranceles del 12,5% a los bienes de docenas de países, incluidos los de Brasil, debido a las preocupaciones por el cumplimiento de las prohibiciones sobre el trabajo forzado.
Lula reiteró la posición del Brasil de que las negociaciones siguen siendo el método preferido para resolver la disputa, mientras que Trump propuso que los funcionarios de ambos países se reunieran cuanto antes para abordar el problema. El gobierno brasileño indicó que Lula hizo hincapié en el daño económico potencial que los aranceles podrían causar a ambas naciones.
Las alegaciones de Estados Unidos que justifican los aranceles incluyen acusaciones de prácticas comerciales desleales, un mal cumplimiento de la prohibición del trabajo forzado, preocupaciones por la deforestación, cuestiones relacionadas con la propiedad intelectual, la corrupción, el sistema de pago instantáneo de Brasil Pix, las políticas sobre etanol y las importaciones supuestamente conectadas al trabajo forzado. Brasil ha negado estas afirmaciones como infundadas.
A inicios de este mes, Brasil inició un proceso para emprender consultas adicionales con las autoridades estadounidenses sobre comercio, un paso que podría llevar a medidas de contrapeso contra Washington. Lula también reiteró el compromiso de su país con la cooperación con EE.UU. para combatir el crimen organizado, aunque dijo que dos bandas que operan en Brasil no deberían ser clasificadas como organizaciones terroristas. La Casa Blanca aplicó esta calificación a estas bandas en mayo.












