Un político alemán de alto rango ha pedido a la Unión Europea que imponga tarifas de importación a los coches híbridos fabricados en China, alertando de una competencia desleal por parte de fabricantes que reciben subvenciones.
Sebastian Lechner, presidente estatal de la Unión Democrata Cristiana (CDU) en Baja Sajonia, instó a la Comisión Europea a actuar con rapidez en una carta que se hizo pública el viernes. Argumentó que, aunque la UE ya impone aranceles a los vehículos eléctricos chinos, los modelos híbridos son los que enfrentan la mayor presión de importación de los fabricantes chinos y requieren una protección similar.
Lechner se refirió a un estudio de la OCDE que estima que aproximadamente el 60% de la cuota de mercado extranjera de los productos chinos se debe a subvenciones estatales, y calificó esa práctica de «distorsión de la competencia». Afirmó que tanto la Comisión Europea como el gobierno federal de Alemania deberían ajustar la política comercial hacia China en consecuencia.
Este llamamiento se produce en un momento en que Baja Sajonia, donde se encuentra la sede central del Grupo Volkswagen en Wolfsburg, enfrenta una creciente competencia en el sector del automóvil. Lechner destacó la necesidad de que la UE tome medidas rápidamente para abordar lo que describió como el reto de las importaciones más urgente procedente de los fabricantes chinos.
La Comisión Europea ya ha impuesto aranceles anticompetitivos a los vehículos eléctricos chinos, aunque todavía no se han aplicado medidas similares a los modelos híbridos.













