El banco central de Brasil está examinando posibles medidas de macroprudencia para abordar el aumento abrupto de la deuda de los hogares, excluyendo las hipotecas, dijo el lunes el presidente del banco central, Gabriel Galipolo.
Las obligaciones de los hogares no hipotecarias se ubicaron en un 31,1% del ingreso en los 12 meses hasta mayo, según los datos más recientes disponibles. Esta cifra subraya las crecientes preocupaciones sobre la expansión crediticia, junto con los persistentes crecimientos en las tasas de morosidad, pese a la mejora del nivel de ingresos de los hogares y la tasa de desempleo históricamente baja.
En un evento organizado por el grupo de presión bancario Febraban, Galipolo destacó que el banco central busca una transición gradual para prevenir que el peso de la deuda se enquiste. "No queremos que este problema en crecimiento se mantenga", dijo. Este enfoque refleja un equilibrio entre la expansión de la inclusión financiera y el aseguramiento de prácticas responsables de endeudamiento.
Los responsables de la política están evaluando herramientas para mejorar la disciplina de los solicitantes de préstamos, incluyendo medidas para mejorar la transparencia en torno a los costes del crédito y reforzar la provisión de riesgos por parte de los prestamarios. El análisis del banco central también incorpora experiencias internacionales en la gestión de la deuda de los hogares, lo que indica una posición cautelosa pero propositiva en cuanto a la estabilidad financiera.
Estas discusiones ocurren en un contexto en el que el mercado laboral de Brasil sigue siendo resiliente, con una tasa de desempleo próxima a mínimos multianuales, pero en que los niveles de deuda no hipotecaria continúan aumentando. El enfoque del banco central en las herramientas de macroprudencia sugiere una respuesta específica para mitigar los riesgos sin frenar en absoluto el crecimiento del crédito.












