La presidenta de la Reserva Federal de Boston, Susan Collins, indicó el martes que el banco central de Estados Unidos puede tener que aumentar las tasas de interés si la inflación no muestra un avance sostenido, a pesar de la estabilidad política reciente.
Collins, en un post en la página web de la Reserva Federal de Boston, indicó que sin evidencia clara de que la inflación está aminorando, sería apropiado endurecer la política monetaria "pronto" para garantizar la estabilidad de los precios. La Reserva Federal mantiene su tasa de política entre el 3,5% y el 3,75% desde diciembre, esperando más señales desinflacionarias.
Los economistas consultados por Reuters esperan que el índice de precios del Índice de Gastos Personales de Consumo Core (PCE”—un indicador clave de la inflación—) registre un aumento del 3,3% interanual en julio, frente a los lectores anteriores. El PCE Core, que excluye la comida y la energía, ha subido de forma constante desde el año pasado, lo que complica el camino de la Fed hacia su objetivo de inflación del 2%.
Collins observó que, bajo su hipótesis base, la tasa de política actual seguirá ejerciendo presión descendente sobre los precios, gracias a los recientes aumentos en los rendimientos de bonos a largo plazo. No obstante, subrayó que las persistentes preocupaciones sobre los altos precios siguen siendo predominantes en las discusiones mantenidas con los interesados en toda Nueva Inglaterra.
Los funcionarios de la Fed han atribuido las recientes presiones inflacionarias a varios factores, incluidos los aranceles a las importaciones establecidos por la administración Trump, los precios elevados del petróleo relacionados con las tensiones geopolíticas con Irán y las sustanciales inversiones en inteligencia artificial que están impulsando la demanda. El próximo anuncio de datos del IPC está previsto para el miércoles, lo que ofrecerá más información sobre las tendencias de la inflación.
La postura de política de la Fed sigue dependiendo de los datos, ya que los funcionarios deben tomar en cuenta el equilibrio entre apoyar el crecimiento económico y controlar la inflación en un entorno económico en evolución.













