Los analistas de Barclays reiteraron esta semana una visión constructiva sobre el sector del acero de los Estados Unidos, enfatizando el escaso suministro interno y la resistente demanda industrial como los principales apoyos. Hablando en el SMU Steel Summit en Atlanta, la firma mantuvo las recomendaciones de compra para Nucor y Steel Dynamics tras las correcciones de precios recientes en el mercado del acero.
La asistencia a la cumbre anual superó los 1.550 participantes de la industria, incluidos compradores, proveedores e inversores. Barclays destacó que la principal preocupación entre los compradores del sector del acero es la insuficiente disponibilidad interna, y no la demanda ni las presiones de los precios. Los mercados finales de la industria mostraron una sólida fuerza general, excepto en la construcción, donde la actividad siguió concentrada en segmentos especializados como centros de datos, infraestructura de redes energéticas y proyectos de muros para la frontera.
Los precios del acero han aumentado más del 50% durante el último año, pero la demanda se ha mantenido intacta debido al carácter gradual de los aumentos, lo que minimizó la resistencia de los compradores. El precio spot actual para la lámina en caliente se sitúa en 1.200 dólares por tonelada, mientras que Barclays prevé un precio de 1.150 dólares por tonelada para el mismo producto.
Una encuesta realizada en la conferencia mostró expectativas diversas con respecto a los precios futuros, ya que el 79% de los asistentes anticipaban que los precios disminuirían en un año. De esos, el 36% proyectó precios entre 1.000 y 1.099 dólares por tonelada, el 32% entre 1.100 y 1.199 dólares por tonelada y el 11% a 999 dólares por tonelada o menos. Por el contrario, el 21% de los respondientes esperaba que los precios aumentaran.
Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá escalaron el 21 de agosto, cuando Canadá se retiró de las negociaciones y anunció aranceles de represalia del 50% sobre productos por valor de unos 20.000 millones de dólares, incluidos acero, productos lácteos, electrodomésticos, equipos agrícolas, celulosa y papel, y artículos electrónicos. Estas medidas están previstas para entrar en vigor el 8 de septiembre. Los panelistas de la cumbre describieron la escalada como perjudicial para ambos países, con posibles implicaciones para la demanda de acero dependiendo de qué sectores sean los más afectados por los aranceles.












