El minorista australiano de artículos para bebés y puericultura Baby Bunting anunció un incremento interanual del 34% en su beneficio neto para el ejercicio fiscal cerrado el pasado mes de junio de 2026, impulsado por márgenes récord pese a un menor volumen de ventas.
Los resultados anuales de la compañía, publicados el pasado miércoles, reflejaron un beneficio neto después de impuestos de 68,2 millones de dólares australianos (A$), frente a los 50,9 millones de A$ registrados en FY25. Los márgenes de explotación se situaron en el 12,1%, frente al 9,3% del año anterior, gracias a la mejora de la eficiencia de costes y las estrategias de precios, que compensaron las presiones competitivas en el sector.
Los ingresos anuales retrocedieron un 2,1% hasta los 745,6 millones de A$, en un contexto de menor gasto discrecional por parte de los hogares australianos ante el aumento del coste de vida. Las ventas en tiendas comparables cayeron un 3,4%, aunque la empresa destacó la resistencia de sus categorías principales de productos para bebés y puericultura.
La junta directiva de Baby Bunting aprobó un dividendo final de 11 céntimos por acción, lo que eleva el pago anual a 22 céntimos, un 29% más que en FY25. El dividendo será abonado el próximo 12 de septiembre a los accionistas inscritos en el registro el 29 de agosto.
El consejero delegado, Mark Webb, atribuyó la mejora de márgenes a una gestión disciplinada de inventarios y a reducciones de costes focalizadas, aunque reconoció que las tendencias de volumen siguen siendo débiles. La compañía mantuvo su guía anual para FY27, aludiendo a expectativas de una recuperación gradual de la demanda.
Las acciones de Baby Bunting subían un 2,3% hasta los 3,55 A$ en la sesión matutina del pasado miércoles, superando el comportamiento del índice S&P/ASX 200.












