El tipo de cambio AUD/CAD está probando el límite superior de un patrón triangular de varios meses, con la acción del precio impulsada hacia la zona de resistencia de 0,9920-0,9940.
Desde junio, el par se ha consolidado dentro de un rango más reducido definido por la caída del nivel de resistencia cerca de 0,9940 y el aumento del nivel de soporte alrededor de 0,9750. La compresión de la acción de precios sugiere que la volatilidad está aumentando, y la última movida ha colocado el límite superior bajo una nueva presión.
Según el análisis técnico, un cierre diario por encima de aproximadamente 0,9940 serviría como confirmación alcista. Un rebote de este tipo invalidaría la secuencia de máximos inferiores dentro de la consolidación y podría abrir un camino hacia los máximos anteriores cerca de 0,9950, seguidos del nivel psicológico de 1,0000.
Sin embargo, el hecho de que no se viola la resistencia mantendría la formación del triángulo intacta, con el riesgo de un retroceso hacia el extremo medio y inferior del rango. El análisis indica que un rechazo de la resistencia, seguido por un movimiento hacia atrás hacia la zona 0,9830-0,9850, invalidaría el escenario alcista.
El contexto macro ofrece una narrativa relativa positiva para el dólar australiano. La tasa de interés de referencia del Banco de la Reserva de Australia se mantiene en el 4,35%, tras tres aumentos a comienzos de año. La inflación sigue por encima del objetivo, y el RBA continúa calificando las presiones sobre los precios como demasiado altas, lo que implica una postura de política monetaria relativamente restrictiva.
Un mercado laboral moderado presenta un riesgo contrapunteante: la tasa de desempleo de Australia ascendió al 4,5% en julio, mientras que el empleo descendió inesperadamente. Este enfriamiento reduce la urgencia de un mayor endurecimiento por parte del RBA y representa el principal riesgo negativo de la narrativa alcista del AUD.
El dólar canadiense enfrenta vientos en contra relacionados con la política comercial. Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá han aumentado, con las negociaciones en crisis y Canadá preparando aranceles de retaliación. El dólar canadiense se debilitó en respuesta y los datos preliminares indican que las ventas en las fábricas canadienses cayeron en julio.
Esta divergencia sugiere una potencial ventaja relativa para el dólar australiano: la inflación persistente apoya la restricción del BOR y la fortaleza del AUD, mientras que la incertidumbre comercial aumenta los riesgos de crecimiento y ejerce presión sobre el CAD. De momento, el entorno macroeconómico coincide con el marco técnico alcista, pero la acción de precios debe confirmar la ruptura antes de que el escenario gané fuerza.












