Irán y Omán han finalizado acuerdos sobre la distribución de los ingresos derivados del Estrecho de Ormuz, según anunció el miércoles la Guardia Revolucionaria. El marco, confirmado a través de la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim, aborda términos financieros vinculados a esta vía estratégica del petróleo, un punto crítico para el tránsito global del crudo.
Un portavoz de los Guardianes de la Revolución afirmó que las negociaciones habían sufrido retrasos debido a la obstrucción de los Estados Unidos, que había impedido conversaciones previas entre las dos naciones. El portavoz no explicó en detalle los mecanismos específicos de la obstrucción ni los términos exactos del acuerdo de reparto de ingresos.
El Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto focal de la tensión geopolítica regional, y su cierre o interrupción representa riesgos significativos para los mercados energéticos mundiales. Estos acuerdos se producen después de meses de diplomacia indirecta, en los que Omán ha actuado como intermediario en los esfuerzos por estabilizar los intereses marítimos y económicos en el Golfo Pérsico.












