Argentina ha revisado su estimación de las reservas recuperables de petróleo en la formaciones de la Vaca Muerta a 30 mil millones de barriles, duplicando la evaluación anterior de 15 mil millones de barriles. La actualización, anunciada por la empresa estatal de energía YPF, refleja datos geológicos mejorados y avances tecnológicos en los métodos de extracción.
La formación Vaca Muerta, ubicada en la Cuenca de Neuquén, ya es un motor clave de la producción de petróleo y gas de Argentina. La estimación revisada pone de relieve el potencial de esta formación para aumentar significativamente la independencia energética del país y su capacidad de exportación. YPF, que posee la mayoría de las áreas de Vaca Muerta, ha estado ampliando la actividad de perforación en los últimos años para aprovechar el recurso.
Este anuncio sigue a un período de inversión intensificada en el sector energético de Argentina, en medio de los esfuerzos por estabilizar la oferta doméstica y atraer capital extranjero. El gobierno ha implementado políticas para incentivar el desarrollo, incluidos beneficios fiscales y apoyo a la infraestructura, aunque los desafíos regulatorios y la volatilidad macroeconómica siguen siendo obstáculos para un crecimiento sostenido.
Los analistas observan que las reservas revisadas podrían convertir a Argentina en un productor petrolero de primer nivel a nivel mundial, aunque el cronograma para el desarrollo a gran escala dependerá de la financiación, el despliegue tecnológico y las condiciones del mercado. La estimación no incluye las reservas de gas natural, que se evaluaron anteriormente por separado.












