El tráfico comercial de barcos a través del Estrecho de Ormuz disminuyó a menos de 20 buques durante el fin de semana, según datos preliminares de la empresa de análisis marítimo Kpler. Este descenso refleja las interrupciones continuas en esta vía marítima de vital importancia estratégica, un punto crítico para los flujos mundiales de petróleo y gas.
El Estrecho de Ormuz, que une el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, ha visto bloqueos persistentes y una tensión creciente entre Irán y los Estados Unidos. Los analistas de navegación señalan que algunos buques han desactivado temporalmente los transpondedores durante la travesía, lo que complica el rastreo en tiempo real y contribuye a que las cifras reportadas sean inferiores.
Kpler advirtió que el conteo de buques del fin de semana podría revisarse a medida que se obtenga más información de seguimiento. El estrecho sigue siendo un punto focal para la seguridad marítima regional, y los riesgos geopolíticos continúan afectando la actividad naviera.












