Se instó a los interesados de Volkswagen a trabajar juntos en soluciones para los desafíos de reestructuración de la compañía, mientras el director ejecutivo Oliver Blume advirtió de hasta 50.000 nuevos recortes de empleo para mejorar la competitividad.
El primer ministro del Estado de Baja Sajonia, Olaf Lies, miembro del consejo de administración, hizo hincapié en la necesidad de actuar conjuntamente durante una visita a la fábrica de Volkswagen en Hanóver. Lies afirmó que Baja Sajonia, una zona clave para el sector del automóvil, debe mantener su base industrial, y añadió: "Baja Sajonia es el país del automóvil, y así debe seguir siendo".
El llamamiento a la colaboración sigue al aviso de Blume de que Volkswagen necesita reducir aún más los costes para hacer frente a la competencia procedente de China y al impacto financiero de los aranceles norteamericanos. El director ejecutivo ya ha conseguido un acuerdo sobre la reducción de 50.000 puestos de trabajo en todo el grupo, y cinco instalaciones podrían cerrarse, incluida la planta de Hanóver.
Las asambleas de los trabajadores programadas para esta semana ofrecerán al personal su primera oportunidad de cuestionar a Blume directamente sobre los planes de reestructuración. La jefa del comité de empresa, Daniela Cavallo, reiteró su oposición a los cierres de planta o los despidos obligatorios, reconociendo la gravedad del desafío.
El comité de supervisión ha bloqueado elementos clave de las propuestas de reestructuración de Blume, lo que complica los esfuerzos por finalizar el plan. Una reunión del Comité de Supervisión está programada para el 4 de septiembre, según fuentes familiarizadas con el asunto.













