Un grupo de defensa criptográfica respaldado por Coinbase respaldó este lunes a 32 candidatos actuales al Congreso estadounidense antes de las elecciones intermedias de noviembre, citando su apoyo a una legislación clave del sector.
Stand With Crypto, una campaña de ámbito local lanzada por Coinbase en 2023, indicó que todos los 32 candidatos habían votado en 2023 para hacer aprobar la ley Contrato de Transparencia (Clarity Act) en la Cámara de Representantes. Esta legislación, una de las prioridades principales para el sector criptográfico, tiene por objetivo proporcionar claridad regulatoria para los activos digitales, pero ha enfrentado oposición en el Senado. El grupo planea anunciar los respaldos del Senado más cerca del Día de las elecciones.
Estos apoyos siguen a los 200 millones de dólares que la industria criptográfica ha invertido en apoyar a candidatos a favor de la criptomoneda en las elecciones de 2024, y gran parte de estos fondos se canalizaron a través de Fairshake, un importante comité de acción política. Durante el ciclo anterior, el Congreso aprobó la Ley Genius, que estableció reglas para las monedas estables, una victoria legislativa atribuida en parte a la influencia electoral de la industria.
Stand With Crypto afirma tener más de 3 millones de defensores registrados en los Estados Unidos y afirma que está aprovechando sus esfuerzos para el año 2024 para demostrar su capacidad como bloque de votación. El director ejecutivo, Mason Lynaugh, señaló que el grupo tiene como objetivo influir en las carreras competitivas en 2026, posicionando a los defensores de las criptomonedas como una fuerza decisiva en las competencias clave.
Entre los candidatos apoyados se encuentran los republicanos Tom Emmer, Bill Huizenga, Juan Ciscomani y Brian Fitzpatrick, así como los demócratas Ritchie Torres y Josh Gottheimer. El grupo ya había apoyado a seis candidatos al Congreso en marzo.
El sector de las criptomonedas gastó 170 millones de dólares en apoyar a candidatos al Congreso durante las elecciones de 2024, según estimaciones del sector, lo que pone de manifiesto el creciente compromiso financiero y político de las empresas de activos digitales en la política estadounidense.












