Las acciones de Capri Holdings Ltd. cayeron el martes a un nuevo mínimo de 52 semanas de 13,61 dólares, extendiendo una prolongada caída que ha eliminado casi la mitad del valor de la compañía en lo que va de año. La acción última cotizó a 13,57 dólares, un 44 % en baja desde el inicio de 2024 y casi un 52 % por debajo de su máximo de 52 semanas de 28,27 dólares.
El declive se produce pese a que la compañía reportó resultados del primer trimestre mejores de lo esperado el mes pasado. El beneficio por acción ajustado alcanzó los 0,67 dólares, superando las previsiones de Wall Street de 0,39 dólares, mientras que los ingresos sumaron 769 millones de dólares, superando las proyecciones de los analistas de 757 millones. Los analistas señalaron que unos márgenes más sólidos y un control disciplinado de los costes respaldaron el superávit de las ganancias incluso con una reducción de los ingresos.
Capri, que posee marcas de lujo como Michael Kors y Jimmy Choo, ha enfrentado desaceleraciones de la demanda de los consumidores y otros desafíos en el sector del comercio minorista. Recientemente, la empresa redujo sus previsiones de ventas para todo el año, reflejando unas expectativas cautelares para el gasto de los consumidores en los próximos trimestres.
Pese a la reciente caída de las acciones, las métricas financieras de Capri siguen siendo relativamente sólidas. La marga de utilidad bruta se sitúa en el 63%, mientras que el Índice de Piotroski, una medida de la salud financiera, es de 9 puntos, lo que se considera una puntuación perfecta. Su relación precio-rendimiento es de 17,78, y la puntuación PEG es de 0,15, parámetros que han llamado la atención en plataformas como InvestingPro, donde Capri figura entre las acciones más infravaloradas de su grupo de comparación.
Durante el último año, las acciones de Capri han caído un 36,01 %, lo que lo ha situado por debajo de los índices de referencia del mercado en general y ha pusido de manifiesto las preocupaciones de los inversores sobre las dinámicas del retail de lujo y la incertidumbre macroeconómica.












