El tipo de cambio USD/JPY alcanzó un nivel psicológico clave el martes, poniendo a prueba los niveles que históricamente habían atraído supuestas intervenciones de divisas por parte de las autoridades japonesas.
La moneda japonesa se debilitó hasta alrededor de 157,50 por dólar, un movimiento que sigue un rebote en el apetito de riesgo global y una mayor expectativa de tasas de interés prolongadas en las principales economías. Los analistas señalaron que la última caída del yen coincide con un resurgimiento en la demanda de operaciones de carrito, donde los inversores prestan en monedas de bajo rendimiento como el yen para financiar compras de activos de mayor rendimiento en otros lugares.
Japón no ha confirmado oficialmente ninguna intervención desde las supuestas operaciones en la última semana de abril y principios de mayo, pero las autoridades han repetido con frecuencia su disposición a actuar para reducir la volatilidad excesiva. El ministro de Finanzas Shunichi Suzuki reiteró la semana pasada que Japón tomará los pasos necesarios para estabilizar el mercado de divisas, aunque no especificó un momento ni un umbral.
La postura de política de la Reserva Federal de Japón sigue siendo acomodativa en comparación con pares como la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, que han mantenido condiciones monetarias más estrictas. Esta divergencia ha ampliado la brecha de tasas de interés entre Japón y otros mercados desarrollados, lo que ha aumentado la atractividad de las operaciones de carrito financiadas con yenes.
Los participantes del mercado están monitoreando de cerca el nivel de 158 como un posible límite rojo, dada su proximidad a episodios de intervención pasados. Una brecha sostenida podría aumentar la probabilidad de medidas oficiales adicionales, aunque la efectividad de tales medidas sigue siendo incierta ante las fuerzas del mercado fuertes.
La depreciación del yen también ha pesado en los costos de importación, contribuyendo a las presiones inflacionarias en Japón, donde los precios de los consumidores han permanecido por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal de Japón durante más de un año.













