Es probable que los precios al consumo en EE. UU. subieran a un ritmo moderado en julio, impulsados a la baja por la relajación de los precios de la gasolina, que contrarrestaron los incrementos en los costes de la alimentación y la vivienda. Se pronostica que el índice de precios al consumo (IPC) aumente un 0,2% en términos desestacionalizados, según una encuesta de Reuters a economistas. Asimismo, se prevé que el IPC subyacente, que excluye los volátiles precios de los alimentos y la energía, también suba un 0,2%.
Los precios de la gasolina, un factor clave de la inflación en los últimos meses, descendieron en julio, lo que alivió la presión sobre la inflación general. El Departamento de Trabajo tiene previsto publicar los datos del IPC de julio el miércoles, ofreciendo la radiografía más reciente de las presiones inflacionistas en la economía estadounidense.
La Reserva Federal ha señalado que sigue centrada en las tendencias de la inflación mientras evalúa el calendario y el ritmo de posibles recortes de los tipos de interés. Los responsables de la política monetaria han subrayado la necesidad de lograr avances sostenidos hacia el objetivo de inflación del 2% fijado por el banco central antes de plantearse ajustes en la política. El informe del IPC de julio se seguirá muy de cerca en busca de indicios sobre si la inflación continúa enfriándose.
Los economistas prevén que el incremento interanual del IPC general se reduzca hasta cerca del 3,0% en julio, por debajo del 3,3% registrado en junio. Se proyecta que el IPC subyacente aumente un 3,2% interanual, ligeramente por debajo del ritmo del 3,3% anotado en junio. Estos datos se conocerán tras una serie de indicadores económicos dispares, incluido un informe de empleo superior a lo previsto, que ha generado dudas sobre el calendario del próximo movimiento de política monetaria de la Fed.
Los mercados están descontando una alta probabilidad de un recorte de los tipos de la Reserva Federal en septiembre, y algunos inversores anticipan un ciclo de relajación más agresivo si la inflación sigue moderándose. La publicación del IPC de julio constituirá un factor determinante para el proceso de toma de decisiones de la Fed, en su intento por equilibrar los riesgos inflacionistas con la preocupación por el crecimiento económico.


